2 13 mins 3 años

El Concurso Amor y Amistad 2023, uno de los eventos más esperados del año, dejó plasmada su huella en las páginas de la historia, y como en todo evento de esta naturaleza, hubo luces y sombras que merecen ser analizadas. En este artículo, haremos un repaso de los principales momentos del concurso, destacando algunos aspectos que, a nuestro parecer, son importantes de resaltar.

Comenzaremos por destacar la labor de la organización que dirige la maestra Bertha Elda. Su experiencia de 30 años se ve reflejada en su equipo de trabajo. Se notó que tenían muy claro qué hacer y qué no hacer, lo que aporta una gran fortaleza al evento en general. Por supuesto, siempre hay aspectos que mejorar, como algunos detalles de comunicación que fueron notorios cuando no todo el staff tenía conocimiento de ciertos acuerdos, pero en general, se coordinaron muy bien.

El manejo de los tiempos es algo que a todos los concursos de rondallas les duele. Ciertamente, se pudieron agilizar algunos momentos del evento, pero considerando que asitieron 41 rondallas, el manejo del tiempo no fue del todo malo. Hemos visto concursos con la mitad de esas agrupaciones tardar mucho más en la obtención de los resultados.

Es cierto que ayudó en gran medida el que se entregarán resultados de manera escalonada, hecho motivado por la capacidad limitada del auditorio IMAC, que si bien es cómodo, no tiene el tamaño para albergar a tantas personas. Es por ello que, para cuidar la seguridad de todos, la medida me parece muy buena.

Ahora, pasemos a lo musical. Hay un punto que sigue siendo motivo de crítica: los cambios de ritmo que no están justificados en el arreglo. Si bien es cierto que la variedad es importante en una presentación, no debe hacerse a expensas de la coherencia musical. Algunas rondallas parecían estar tratando de sorprender al jurado con giros abruptos que, en lugar de añadir valor, restaban calidad a su actuación.

Además, en algunos trabajos se transgredió por completo la línea melódica, lo que dificultaba la identificación del tema hasta escuchar la letra durante un largo rato. Es importante señalar que estos problemas no son exclusivos de este concurso, ya los hemos mencionado muchas veces, pero es necesario seguir trabajando en ellos para mejorar la calidad general.

Otro aspecto a considerar son los covers de canciones en inglés. Es cierto que en la historia rondallera ha habido casos más que notables donde el resultado es magnífico, pero esto es sumamente difícil de lograr. El resultado más común son canciones incomprensibles que nadie entiende y poco memorables. ¿Cómo pretender que el jurado califique algo que ni los mismos intérpretes entienden por completo?

A pesar de esto, el Concurso Amor y Amistad nos dejó también grandes momentos que merecen ser destacados. Uno de ellos fue la destacada actuación de las rondallas Son de Tus Ojos infantil y femenil, que se impusieron en las categorías Infantil y E, respectivamente. Su trabajo en equipo, su afinación y su puesta en escena fueron dignas de admiración y merecedoras del primer lugar.

Otra de las luces fue la presentación de la Rondalla Azul de Cruz Azul, Hidalgo, quienes mostraron un buen trabajo. Sin embargo, lo que llamó la atención fue que los niños que la conforman cantaron una canción con una letra inapropiada para su edad, diciendo «que me ha confesado entre copas que es con tu piel con quien sueña de noche y que enloqueces con cada botón que te desabrochas pensando en sus manos». Luego nos andamos quejando del reggaetón y queremos cancelarlo, pero dejamos que los niños canten esto. Ojo ahí.

Ahora un tema complicado: la decisión del jurado de no eliminar a ninguna rondalla el día sábado. Es entendible que no quisieran herir sentimientos de los participantes, que todas las rondallas hicieron un esfuerzo para viajar y prepararse, pero en mi opinión se envía un mensaje equivocado. Algunas rondallas presumieron haber pasado a la final en sus redes sociales y sus respectivas comunidades se quedan con una idea incorrecta.

Esto tiene relación con otro tema álgido: la premiación. A mi juicio, no se debería premiar a todas las rondallas que participaron, ya que esto no fomenta una competencia sana y realista. Un tercer lugar en una categoría de cinco rondallas significa que apenas se superó a dos grupos, lo que no debería ser considerado un logro. Mucho menos si hablamos de un cuarto lugar de cuatro rondallas.

Sin embargo, hubo rondallas que sí merecieron el reconocimiento. Orgullo Huasteco mejoró sustancialmente, lo que les valió el segundo lugar de su categoría. Por su parte, la Rondalla de Contaduría de la UANL ganó merecidamente en la categoría D, lo que les dará un impulso para mejorar en futuros concursos.

En la categoría C, la Rondalla del Instituto García de Cisneros destacó por su gran ánimo al apoyar a otras rondallas poblanas durante la premiación, lo que demuestra que los concursos no tienen que generar rivalidades entre agrupaciones. Además, en lo musical, hicieron el trabajo correcto y suficiente para levantarse con el primer premio.

En la categoría B, el triunfo se lo llevó la Rondalla Dulce Matiz, que presentó un trabajo bien ejecutado. Sin embargo, algunos sectores del público consideraron que la victoria fue injusta, en vista de la gran presentación de la Rondalla Versalles. Pero como suele suceder en este tipo de competiciones, los jueces tienen que separar y plasmar en números los elementos que aparecen en la boleta de calificación, mientras que nosotros vemos un trabajo global. Por eso, considero que el resultado fue justo.

En este punto, es importante mencionar que se pudo observar a varias rondallas, incluidas de categoría A y Especial, que presentaron temas ya muy tocados por ellos mismos. Es posible que en muchos casos se trate de nuevas generaciones, pero precisamente esto debería motivar a los arreglistas y directores a preparar nuevos temas y arreglos.

En cuanto a la categoría A, se tuvo un buen nivel, donde la Rondalla Amistad del CBTIS 24 resultó ser la ganadora indiscutible. Me gustaría volver a verlos en una categoría A más exigida, estoy seguro que con la edad de los jóvenes integrantes, crecerán mucho.

En la categoría Especial, se presentó una excelente competencia, en la que destacaron varias rondallas. Pero antes de entrar de lleno al análisis, surge un tema importante que hemos venido mencionado anteriormente: es necesario dejar descansar las categorías Especiales para fortalecer la categoría A, o al menos imponer algunas restricciones para que rondallas que ganaron la A hace varios años refrenden su presencia en categoría Especial volviendo a ganar. Este es un tema que sin duda merece ser tomado en serio por todos los organizadores de concursos de todo el país.

Hablando de las agrupaciones participantes, la Rondalla Clásica de Puebla demostró un trabajo bien ejecutado, aunque es importante que dejen de lado las canciones antiguas y trabajen sobre nuevos arreglos. Por otra parte, han logrado ganar a una enrachada Rondalla Femenil del Estado de Puebla ya en dos ocasiones, lo que habla del buen proceso que están llevando.

La Rondalla Arcadia de Monterrey presentó La playa, una canción más digerible, como las que venía deseando escuchar con ellos. La agrupación dirigida por Luis Tolo dejó a muchos espectadores contentos, aunque aún queda camino por recorrer. Su segundo lugar en la categoría Especial demuestra que van en la dirección correcta.

Sin embargo, la noche fue completamente para la Rondalla Profr. Gilberto Reséndez Monita, quienes se coronaron sin dejar dudas en su actuación. A pesar de que algunos han acusado que ganaron por dedicar el tema a un integrante que pasa por una situación difícil, la verdad es que su correcta afinación, calidad interpretativa y proyección del grupo fueron los factores determinantes. Quienes aluden otros motivos para su triunfo, simplemente no están entendiendo de qué se trata hacer música.

Algo que notamos con más frecuencia que en concursos anteriores, es que algunas rondallas, al subir al escenario, tardan mucho en acomodarse, incluso en el segundo día, cuando ya se suponía que conocían la ubicación de los micrófonos. Esto es una falta de manejo escénico que se tiene que trabajar para poder lograr una presentación más fluida y profesional.

El primer día del concurso tuvo algunos problemas con el audio, lo cual no afectó de ninguna manera a los grupos que se presentaron, pero generó algunos inconvenientes para el público en el auditorio y en la transmisión en vivo que realizó Serenata de Mediodía. Afortunadamente, estos problemas se corrigieron completamente para el segundo día, lo que permitió apreciar el trabajo de los grupos de manera correcta.

Al finalizar el evento, como en todo concurso, siempre aparecen quienes se quejan de los resultados. Esto es algo normal, no conozco concurso en donde todo mundo haya estado conforme. Entiendo que todos deseamos que gane nuestra rondalla favorita o donde están nuestros amigos o familia, pero hay que tratar de ser más objetivos. Para empezar, un participante no tiene la visión global de toda su categoría, generalmente se pierden la actuación de la siguiente rondalla y, por supuesto, la propia, la que nunca podrán juzgar de manera clara porque no es lo mismo lo que se escucha desde el escenario que desde las butacas. Esto se agrava si además, quien emite la queja, es el director de la rondalla, pues ¿qué ejemplo da a sus integrantes?

Saben que siempre soy el primero en acusar situaciones extrañas en los concursos, pero este no fue el caso, todos los resultados me parecen bastante lógicos considerando lo que se escuchó en el escenario. Además, como lo dije antes, no es lo mismo juzgar el trabajo global que plasmar un valor numérico dividido en los rubros de la boleta de calificación. Si no me creen, hagan el ejercicio en el próximo concurso que les toque ser expectadores, intenten poner calificaciones para afinación, cuadratura, arreglo, desenvolvimiento escénico, etc. Les aseguro que les va a sorprender cómo cambia la percepción.

En resumen, el Concurso Amor y Amistad nos dejó una buena impresión en general, aunque aún hay algunos aspectos que se deben trabajar. Esperamos que las rondallas sean autocríticas y analicen las causas de sus triunfos o derrotas, según sea el caso. Esto los llevará a superarse a sí mismos y, quizás, ver una competencia más emocionante y profesional el próximo año.

2 comentarios en “Luces y sombras del Concurso Amor y Amistad 2023

  1. Lo mismo pensé de que pasarán a todas las Rondallas. Si bien es cierto que vamos de lejos lo que nos impulsa es mejorar. De ser así deberían decir que el primer tema es se exhibición.
    Tras bambalinas se dieron temas que ya comenté en una de sus publicaciones que no deberían pasar. Pues pienso que promueven favoritismos que no deberían existir.

  2. No se porque al leer que se quejaron de los resultados me vino a la mente el nombre de un director medio peloncito que viajo desde lejos… jajajaja

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *