En la actualidad los vestuarios de las rondallas se han diversificado, presentando nuevas combinaciones y nuevas propuestas. Sin embargo, hay accesorios que siempre han sido y seguirán siendo clásicos, como es el caso de la corbata de moño. Se trata de una pieza sencilla, pero elegante, la cual está disponible tanto para atarse por uno mismo como ya atadas, con cinta ajustable y un ganchillo para cerrar.
Su origen se remonta a las guerras prusianas del siglo XVII, en que los mercenarios croatas utilizaban una bufanda para ligar la abertura de la camisa. Esta práctica se adoptó en Francia, extendiéndose hasta el siglo XIX. El término utilizado era el de cravat, que probablemente procede de croata, de ahí que ahora le llamemos corbata. No se conoce con exactitud si primero se originó la corbata larga y luego la de moño, o si originalmente era de moño y evolucionó a su formato largo.
En la actualidad por lo regular la corbata de moño se relaciona con eventos más formales, siendo mucho más común usar éste tipo de corbata con smooking. Si se trata de la modalidad para atarse existen dos posibilidades pricipalmente, la de ala de murciélago y la de mariposa, aunque ya existen también otros diseños más sofisticados.
Diversas rondallas han utilizado éste elegante complemento en sus vestuarios, tales como la Rondalla del Sector Educativo y la Rondalla Nota de Amor, entre muchos otras. La Rondalla Clásica de Puebla utilizó durante el 2004 y 2005 un moño plateado muy distintivo. Sin duda, la corbata de moño es un signo de elegancia y buen gusto, que proporciona una imagen única en los uniformes de cualquier agrupación.
