Si eres de los que ha abandonado las uñetas o espigas para tocar la guitarra y utilizas tus propias uñas este artículo es para ti. Cada persona es diferente y por lo tanto las características de sus uñas también lo son. Una de las variables más importantes a tomar en cuenta es la flexibilidad, puesto que es una característica que influye directamente en el sonido que el guitarrista desea obtener.
Una característica de las uñas, como de cualquier material, es la capacidad limitada de volver a su posición original luego de haber sido sometida a una fuerza, en este caso, al apoyarla en las cuerdas de nuestra guitarra.
Existe un equilibrio entre flexibilidad y deformación que el ejecutante debe hallar. Si nos basamos en el plano biológico, la adaptación funciona de la siguiente manera: mientras más uso le demos a nuestra uña ésta se volverá más resistente y, por lo tanto, menos propensa a sufrir fracturas y deformaciones.
Esto significa que si aumentamos gradualmente la longitud de nuestras uñas éstas se van a adaptar con mayor facilidad. De lo contrario, si desde una edad temprana la uña va sufriendo más micro traumatismos de los que puede soportar ésta se romperá con frecuencia y su adaptación será más difícil.
Una alimentación adecuada evitará un estado anémico y con ello ayudaremos a que nuestras uñas se encuentren en condiciones óptimas. Recordemos que si carecemos de los minerales y vitaminas que nuestro organismo necesita esta falta se reflejará en el estado de las uñas, volviéndolas más frágiles, blandas y susceptibles a la aparición de grietas y manchas.
Como todo lo relacionado a nuestro cuerpo, lo más importante es mantener un buen estado de salud y con ello potenciaremos nuestras capacidades para la ejecución de la guitarra.
