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Bienvenidos, amantes de la música y los concursos de rondallas. Hoy nos reunimos para analizar los puntos clave del Concurso Nacional de Rondallas Saltillo 2023 realizado los pasados días 22 y 23 de abril, en lo que fue su décimo primera edición y que, como siempre, tuvo aspectos positivos y otros no tanto, lo que dejaremos plasmado en estas luces y sombras.

Empecemos por el número de grupos participantes: 34 rondallas se dieron cita en este concurso, lo que es una muy buena cantidad. Parece que las rondallas están ansiosas por concursar, aunque algunas más por la convivencia que por hacer trabajos de calidad. Pero eso lo dejamos para más adelante.

En general, la fluidez del evento fue buena y no se perdió mucho tiempo. El concurso comenzó con pocos minutos de retraso y la premiación fue muy ágil. ¡Bien hecho! Además, se agradece que los reconocimientos de participación a las rondallas se enviaran a cada agrupación, para evitar que los grupos tuvieran que pasar al escenario a recibirlos, aportando a la agilidad del evento.

Un aspecto interesante es que, mientras los presentadores iban mencionando a la rondalla que participaría, por detrás el grupo entraba al escenario y se acomodaba, lo que creo que es un atino y debería ser emulado por otros concursos. Esto nos llevó a darnos cuenta de lo innecesarias que parecen ya las reverencias, al menos en su forma robotizada. Se pierde mucho tiempo en estas formalidades y no aportan nada al trabajo ni a la calificación del grupo.

Esto nos lleva a otro tema importante. El día domingo, la presentación de los grupos estaba un poco apagada, hasta que llegó el conductor que dirigió el resto del programa para darle un poco más de vida al evento. Sin embargo, a pesar de ser un cambio positivo, el conductor dijo algunas cosas inexactas, como que el jurado califica a las rondallas desde el ingreso, cosa que, a menos de que el sistema de calificación hubiera cambiado, no es cierta. Considero que se debe tener cuidado con este tipo de cosas, porque de por sí hay mucha gente que afirma que en un concurso se califica hasta el color de los calcetines, con estas aceveraciones se apoya una idea errónea.

Y ¿qué decir de los temas trillados? ¡Por favor! ¿Cuántas veces más tendremos que escuchar «Ya lo sé que tú te vas» o «Esclavo y amo»? El tema «El cascabel» debería ser prohibido en los concursos, ¡ya es demasiado! Y es que esto tiene dos efectos negativos: primero, los directores creen que conocen la canción y suelen simplificar la línea melódica, porque pues «ya se la saben, no es necesario ir a verificar cómo es la melodía de la canción». El segundo efecto es que, dado que ha habido muchas interpretaciones de la misma canción, las rondallas se sienten obligadas a hacer versiones muy diferente lo que resulta en arreglos rebuscados y con poca coherencia. ¡Ojo con eso!

Por otro lado, pudimos notar a varias rondallas que parecen tocar sin ganas, sin preparación suficiente y sin proyección. No sé si sea falta de ensayo y sus caras son de nerviosismo. Sin embargo, y esto va para todos los concursos, se deben implementar filtros para que no todas las rondallas lleguen a la final, un concurso debería mostrar lo mejor, premiar lo destacable, no nos acostumbremos a trabajos que se pierden en la masa.

En este mismo orden de ideas, repetimos algunos puntos que ya hemos mencionado en ocasiones anteriores, esperemos que alguien nos haga caso: reducir la cantidad de categorías, dejar descansar la categoría Doble A y si una categoría tiene 4 o 5 rondallas, no premiar a todas, para evitar otorgar un cuarto lugar de cuatro o un tercer lugar de tres.

Otro problema recurrente fueron los cambios de ritmo sin sentido. ¿Cuántas veces más tenemos que decirlo? Es importante que los directores de las rondallas se esfuercen por crear un arreglo que tenga sentido y no solo un montón de cambios aleatorios.

Otro punto fundamental es el audio. Si no se cuida, el trabajo de las rondallas no puede ser apreciado de manera correcta. Recordemos, como evento musical, el audio es lo más importante, aunque el resto de elementos sea extraordinario, si la música no puede escucharse de manera correcta, el concurso pierde su sentido. ¡Aguas con eso!

Pero no todo es negativo. En la categoría E, la Rondalla Voces del Desierto ganó con autoridad, en un muy buen regreso al escenario de estos chicos. ¡Felicitaciones! Pero no nos emocionemos mucho, que aún queda mucho por mejorar.

En la categoría D hubo un drama del tamaño de Coahuila, que ya comentaremos más adelante. Mientras tanto, considerando los resultados reales y oficiales, tuvimos un buen encuentro entre las 4 rondallas que ocuparon los primeros lugares, con resultado a favor de la Rondalla CONALEP Torreón. ¡Enhorabuena! Estas categorías E y D son cruciales, suelen marcar el punto en el que muchos grupos toman su rumbo o se pierden en el camino.

En categoría C, la Rondalla Kuikani ganó con justicia, ante una Rondalla de Psicología en versión mixta, lo que sorprendió a muchos. En esta clasificación también hubo un buen duelo entre 4 agrupaciones, que es justo lo que deseamos ver, competencia real donde al final no se sabe qué rondalla se levantará con el triunfo.

La Rondalla de la FIME también hizo un buen trabajo en la categoría B, con un arreglo bien ejecutado y nada rebuscado. Y eso les representó ganar la categoría, ¡felicidades! A diferencia de otras categorías, aquí sí parecía muy marcado el resultado desde el momento de la presentación.

Me alegra ver que rondallas de corte más clásico se animen a participar en los concursos, como el caso de la Rondalla del Mundo y la Rondalla Luna de Octubre. Además, la Rondalla del Mundo ganó segundo lugar, lo que demuestra que el buen nivel musical está basado en la afinación, la cuadratura y la calidad interpretativa. El primer lugar en esta categoría A fue para la Rondalla de la UAL, que realizó un muy buen trabajo vocal y de ejecución, algo a lo que ya nos tienen acostumbrados.

Ahora, hablemos de la categoría Doble A. La Rondalla Amigos Para Siempre le ganó a la Rondalla Amistad, duelo que ya habíamos visto en Xalapa este mismo año, con el resultado contrario. ¡Y ambas rondallas de la misma ciudad! ¡Nada como una buena dosis de imprevisibilidad en un concurso! Aunque lo que sí es cierto es que entre ellas, se erigió la Rondalla Arcadia, quienes demostraron que llevan un trayecto ascendente, al ganar ahora su primera categoría Especial. Es su segundo concurso consecutivo haciendo una gran presentación.

Sigo pensando que la competencia hubiera sido más emocionante si estas tres rondallas hubieran estado en categoría A, y no por demeritar el excelente trabajo de las 3 agrupaciones, sino porque en años recientes la categoría A se ha visto debilitada, generalmente se compite entre 2 grupos, si no es que desde el primer día se nota muy marcado qué rondalla se levantará con el triunfo. ¿No piensan lo mismo?

Finalmente, tocaremos un tema delicado que ocurrió durante el evento pero los detalles se supieron días después, causando la molestia de muchos de los involucrados. Durante la premiación del día domingo, en la categoría D se anunciaron ciertos resultados, donde la Rondalla Matiz del COBAED aparecía en 5to lugar, a pesar de haber realizado un muy buen trabajo. Sin embargo, no hubo quejas ni comentarios, el resultado se aceptó sin más. Pero al siguiente día comenzó a rumorarse de un error en el vaciado de los lugares. Ojo, no hubo error de los jurados ni de cómputo, fue un simple error al copiar los lugares de la computadora a la hoja escrita.

Esto tiene un aspecto positivo y es que, los organizadores del concurso bien pudieron guardar silencio, y dado que no había quejas al respecto, dejar las cosas como estaban, nadie se iba a enterar. Pero en un acto que demuestra su preocupación por la justicia, decidieron hacerlo público, a pesar de que esto podía afectar su nombre y reputación.

Por supuesto, hubo mucha inconformidad por parte de la rondalla afectada y, sobre todo, de sus familiares. Es entendible el sentimiento negativo que esto ocasiona y me parece que, si bien el concurso jamás actuó de mala fe e incluso hizo la aclaración, la forma en que lo hicieron creo que avivó aún más la molestia de los afectados. Y es que primero se dio la comunicación con el director de la rondalla mencionada, el rumor corrió, se dijo que habían ganado la cateogría D y en los resultados oficiales en realidad subió pero al segundo lugar, muy cerca del primero.

Entiendo perfecto que estas crisis son raras en los concursos, jamás antes en la historia del CONAROSA había habido algo similar, y por ello mismo es difícil saber cómo reaccionar. Creo que el comité organizador actuó de buena fe, pero se les salió un poco de las manos la forma de comunicarlo.

También, una vez finalizado el evento, recibimos algunos comentarios que señalaron el hecho de que a la Rondalla Romance de Gómez Palacio se le brindó un reconocimiento especial de versista, cuando la rondalla ni siquiera tuvo un declamador. Esto parece ser parte de la misma problemática de vaciado de resultados, pero aquí es importante hacer notar que si sabes perfecto que tus interpretaciones no tuvieron versos hablados, de inmediato lo hagas saber y no aceptar un reconocimiento indebido.

De igual manera, recibimos dos comentarios más. El primero, indicado que hubo rondallas que participaron con la mitad de miembros de Doble A en categoría A y el segundo diciendo que en las rondallas participantes había familiares del jurado. Responderé aquí a ambos. Para el caso del primero, es importante hacer notar que las categorías se refieren únicamente a las rondallas, no a los integrantes, por lo que no hay algo como «integrantes de A» o integrantes de Doble A». Además, la convocatoria no limita de ninguna manera esto. Por otro lado, desafortunadamente no hay registros de los participantes en cada concurso y si existen no son muy confiables (cuando yo concursaba, inventábamos los apellidos de los compañeros que no sabíamos sus nombres completos, ja).

En cuanto a la presencia de familiares del jurado en las rondallas participantes, ya hemos dicho varias veces que si bien, no es algo malo, se puede malinterpretar y puede generar este tipo de comentarios. Es posible que el juez en cuestión ni siquiera haya calificado esa categoría y aunque así lo hay hecho, conozco a la mayoría de ellos, hemos compartido mesa de jurados en varias ocasiones y sé de su entereza y profesionalismo. La muestra más clara es que los resultados en general fueron muy justos. La única categoría con un problema, la D, no fue responsabilidad del jurado, fue un error de dedo (o de mano) que el comité organizador ya aclaró. Pero como dicen, «no hagamos cosas buenas que parezcan malas».

En resumen, el Concurso Nacional de Rondallas Saltillo 2023 nos dejó un sabor agridulce en la boca. No obstante, considero que mucho de lo que sucedió en el evento sirve como aprendizaje y crecimiento, no solo para los organizadores del CONAROSA, sino en general para todos los organizadores de concursos de rondallas. Si ves las barbas de tu vecino cortar…

Una opinión sobre “Luces y sombras del CONAROSA 2023

  1. Me parecen muy interesante la bitácora y relatoría del concurso recién celebrado en CONAROSA Saltillo…por otra parte no concuerdo con comentarios y la crítica de los temas rebuscados …en mi humilde opinión y como educador musical , no existen temas trillados ni obsoletos. El arte en general siempre será abierto e inclusivo para las nuevas generaciones….todo tiene que ver con el contexto en el que desarrollamos nuestro trabajo y la investigación previa del género y estilo con el que se abordan las interpretaciones.. cualquier observación nos aporta mucho para retroalimentar los proyectos siguientes. Me pongo a tus órdenes para cualquier precisión de lo que aquí expreso.

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